Hace apenas 3 años del acuerdo Marvel-Netflix para llevar a la televisión por Streaming las aventuras de algunos de sus héroes más populares. Daredevil llegó a nuestras vidas en Marzo de 2015 para mostranos algo que apenas habíamos visto en la pequeña pantalla, un trabajo de calidad con grandes dosis de drama y con un reparto interpretativo que sorprendió por su buen hacer. Daredevil conviviría con los demás héroes de la franquicia Marvel en un único universo compartido y en armonía pero sin apenas incidencia con respecto a sus hermanos mayores de la gran pantalla. El plan funcionaba y ya se fraguaba una convergencia con otros héroes que acababan de firmar por Netflix y que harían las veces de “Los Vengadores” al igual que había pasado en el cine, “The Defenders” estaba en camino. Con todo esto tocaba ir presentando a los invitados a la fiesta poco a poco y así tuvimos Jessica Jones, Luke cage y Iron Fist, al tiempo que Daredevil nos presentaba su segunda temporada e introducía a The Punisher. Por desgracia, ninguna de estas aguantó el tipo con respecto a la primera temporada del abogado ciego. Jessica Jones comenzó a gran nivel, sin embargo no aguantó bien la formula impuesta de 13 episodios por temporada debido a una protagonista sin carisma que se amparó en exceso en el tirón de un villano muy bien construido pero que pagó la longevidad de la producción. Luke Cage construyó un universo en torno a Harlem que era una delicia en cuanto a lo visual y estético pero cuyo guión se hundió con el baile de “malos de turno” que fueron de mal en peor. Quizás Iron fist fue la única que supo revertir un inicio flojo y que una vez que consolidó el carácter de su protagonista, supo crecer. Aún así, podría ser tildada de mero entretenimiento y poco más. Ni siquiera las aventuras de Matt Murdock en su segunda temporada rallaron al nivel de la primera. Su primer arco argumental seguramente haya sido lo más brillante visto hasta la fecha, con un Punisher sublime, sin embargo una vez desvanecido éste nos encontramos otro arco muy distinto. Matt Murdock se desdibuja como personaje al lidiar con un pasado que se presentó de manera muy irregular y con una Elektra cuyo casting fue más que cuestionable, dando todo lugar a una trama muy alejada de lo visto hasta el momento, donde la magia y el misticismo parecían fuera de lugar debido a lo sobrio de lo acontecido hasta la fecha. Y con todo esto llega The Defenders

Tras el visionado de los 4 primeros capítulos, que es el número de episodios que se nos ha permitido visualizar, podemos sacar nuestras primeras conclusiones. ¿Cómo han sido? Seguid leyendo.

The Defenders arranca de manera sobria. La acción viene en su justa medida y la producción cuida al detalle situarnos en el momento en el que se encuentran nuestros héroes, pues no empieza justo tras la conclusión de sus respectivas temporadas. De esta manera vemos como Luke Cage abandona la prisión para reencontrarse con Claire, quien como ya podíamos prever será uno de los hilos conductores a la unión de los diferentes héroes. Danny Rand continúa su cruzada contra “La Mano” junto a su pareja Collen Wing. Mientras tanto, Matt Murdock arranca en un punto muy diferente, de nuevo en el mundo de la abogacía y resistiendo los impulsos de continuar su labor como vigilante. Jessica Jones continúa con su vida en un punto indefinido, haciendo lo que quiera que haga y que tras su primera temporada no quedaba muy claro. Es en este punto precisamente donde encontramos una de las primeras virtudes de la serie. Cuando visualizaba Jessica Jones en su serie homónima, siempre se me venía a la cabeza una crítica que Harrison Ford hacía a su personaje de Blade Runner, Rick Deckard (pocos saben que salió de la producción muy descontento con el resultado final y cerca de llegar a las manos con Ridley Scott). Ford calificaba a su personaje como “un detective que no investiga nada”. Eso mismo me transmitía a mí el personaje interpretado por Krysten Ritter. Aquí sin embargo, la veremos de lleno en el rol de investigadora, no como una mera excusa argumental como ya habíamos visto, sino como un personaje creíble.

También nos encontramos un Danny Rand mucho más maduro y mejor construido, lejos quedan ya los primeros episodios de Iron Fist y aquel molesto hippie con atisbos de inocencia e ingenuidad a partes iguales que poco hablaba de un personaje con un trasfondo tan dramático. Veremos como además aquí suma los recursos de gran empresario a la causa superheróica.

Daredevil arrancará como el personaje con un marco más interesante de los 4. Retirado de la máscara y de vuelta a los juzgados luchará internamente por hacer lo correcto. Veremos en qué punto ha quedado su relación con Foggy y sobretodo con Karen tras su confesión y lo que supone la vuelta a su vida de ciertos fantasmas del pasado reciente.

Luke Cage continúa con su labor de héroe de barrio desenmascarado y su relación con Claire Temple sigue en crecimiento, así como su frustración por el triste devenir de su comunidad.

Una trama sencilla si has seguido las series individuales de sus protagonistas pero lo suficientemente compleja para no poder seguir el hilo en un principio si no lo has hecho, nos llevará a un encuentro cuasi fortuito de los 4, quienes pese a una reticencia inicial aunarán fuerzas por un bien mayor. Y como trasfondo de todo esto, la gran Sigourney Weaver como hilo conductor y auténtica villana. En este punto se despeja cualquier duda que pudiésemos tener con respecto a esta gran actriz, sobrada de cualidades la pregunta era si estaría implicada en el proyecto, lo está. Aun así, su personaje confluye en un cliché de villano ya visto con anterioridad en el cuarto episodio y que prometía más con las escasas piezas de información que habíamos ido obteniendo hasta el momento.

El ritmo pausado vuelve a la producción de Netflix como ya lo hiciera en la primera temporada del “diablo guardián”, lo cual es digno de alabanza pues hace de las escenas de acción auténticos eventos al evitar el abuso de estas. Además veremos como las coreografías nos devuelven a los mejores momentos vistos en Daredevil e Iron Fist. Quizás desluzcan un poco en las intervenciones de Luke Cage por su estilo de pelea y sobretodo en Jessica Jones quien parece no haber hecho los deberes físicos y aún no ha aprendido a pelear, no nos la creeremos en ningún momento en el que saque los puños a relucir. Quien sí que ha mejorado con respecto a anteriores intervenciones será Elektra, quien gozará de auténticos momentazos de protagonismo batallíl. Quienes gocéis principalmente con la acción no debéis asustaros pues con el final del tercer episodio y en adelante llegará más de ésta, al fin y al cabo es una serie de superhéroes.

The Defenders se aleja quizás del perfil de serie de autor que alguna de las anteriores producciones poseía en pos de una producción más comercial y más acorde con el género pero siempre cuidada desde el mimo y poco desvirtuada con lo que habíamos visto hasta la fecha. Tiene violencia, tiene sexo y lenguaje malhablado, sin embargo cuesta ver en qué puntos podríamos decir que no es apta para todos los públicos.

Las sensaciones son bastante buenas en un principio, lo cual no es moco de pavo pues la calidad de las últimas producciones Marvel-Netflix había hecho disparar todas las alarmas. Los personajes no pierden su esencia y convergen en una amalgama con cierta coherencia interna y que devuelve la fe perdida en el universo televisivo Marvel. El 18 de Agosto con la llegada de la serie al completo veremos si se cubren nuestras expectativas.

 

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