Que hoy en día los videojuegos de mundo abierto están en boga es un hecho. Los juegos lineales han perdido prestigio y los jugadores en general los ven como algo anticuado. Incluso algunos creadores como Warren Spector, de Deus Ex, han dicho cosas como “que no sacan el máximo provecho del medio”. Pues un servidor no está de acuerdo. Por varias razones. Primero porque la inmersión en un juego lineal, el desarrollo de la historia narrada, es algo que en un mundo abierto jamás se conseguirá que vaya de forma fluida. También porque demasiadas veces se convierten en un escenario que da pereza de cruzar para ir a buscar la siguiente misión. Pero sobretodo porque los estudios, ante el miedo al mundo abierto vacío, lo rellenan con un montón de ítems a recoger y chorradas a buscar que son un sinsentido y la mayoría de veces quedan ridículas y son agotadoras y nada divertidas de encontrar (ehem Assassin’s Creed). Cada juego debería estudiar bien si realmente le interesa hacer un mundo abierto o no. Tomad el ejemplo de los Batman Arkham. Sí, de buenas a primeras diréis “¡Pero si son de mundo abierto!”, pero mirad más de cerca. Es cierto que la ciudad es navegable libremente, pero en muchas de las misiones accedemos a edificios, subterráneos y otras áreas muy extensas que sin estar en la misión no podríamos acceder ¡Olé por Rocksteady por ser uno de los pocos estudios que han comprendido como utilizar mundos abiertos y combinarlos con niveles lineales para conseguir un juego redondo y no esclavo de su propio sistema! Por eso es de agradecer que Avalanche nos traiga Just Cause 3, otro rara avis de estudio y juego que en este caso saben utilizar de forma maestra el mundo totalmente abierto.

Just Cause 3 nos presenta a Rico Rodríguez, un agente secreto hiperbólico, en Medici, un archipiélago inmenso -el mapa es brutalmente grande-, en el que hay mil cosas a hacer, entre ellas y sobre todo, DESTRUIR. Y es que Just Cause 3 es un chorro de adrenalina constante, las bases enemigas tienen mil y una formas de ser destruidas. Las explosiones y destrucciones no cesan y son siempre espectaculares. No será raro soltar una carcajada de jolgorio mientras estemos en el ajo. Y es que por muchas que destruyamos, hacer volar por los aires cosas nunca envejece, siempre resulta extremadamente divertido. Podremos destruir con nuestras armas, pero también haciendo chocar vehículos cargados de explosivos, y de mil otras formas, incentivando la creatividad destructiva en el juego.

Just Cause 3 Rico

El juego presenta varias mecánicas. El gancho-cable de Rico es una de ellas y sirve para engancharnos desde lejos a cualquier cosa, vehículo o pared, impulsándonos hasta él una vez disparado y enganchado. Pero también servirá para enganchar cosas entre ellas con la habilidad extra de que una vez enganchadas podremos retraerlo. Por ejemplo para destruir dos depósitos explosivos de gas podremos engancharlos con un cable entre ellos, luego retraerlo y ver como se van retorciendo poco a poco por su base hasta ceder y chocar en una explosión de llamas y gas desternillante. Otra forma creativa de destruir que hemos probado ha sido enganchar una estatua con dos cables a un helicóptero, subir al helicóptero hacerlo despegar y así arrancar la estatua (decir que al ser arrancada, el helicóptero se desniveló con el peso precipitándose hacia el suelo, pero saltamos del mismo en el ultimo segundo para ver desde nuestro paracaídas como explotaba contra el suelo). El mencionado paracaídas es otra de las mecánicas imprescindibles. El juego goza de una verticalidad constante, no sabemos como pero en seguida estaremos surcando los cielos, por lo que nuestro paracaídas servirá para, en cualquier momento, abrirlo y navegar apaciblemente por el aire. Y esto nos lleva a la tercera mecánica, totalmente complementaria al paracaídas: el traje volador. Así como en el paracaídas todo es apacibilidad, lentitud y calma, una vez abramos el traje volador, también en cualquier momento, los aires se convertirán en peligrosas autopistas de velocidad y peligrosos vuelos rasantes a toda mecha.

Just Cause 3

Todas estas mecánicas deben ser aprendidas en una curva de aprendizaje que puede ser muy empinada para algunos, y aunque masterizarlas para hacer combinaciones increíbles de enganches, planeadas y aterrizajes en paracaídas, mientras conseguimos orgías de destrucción masiva en explosiones brutales de mil formas con el propio cable o nuestro arsenal, no es necesario para completar el juego, sí que harán que se le pueda extraer todo el jugo y diversión. Además el juego conseguirá que nos sintamos como un súper héroe que está aprendiendo a manejar sus súper poderes, una sensación genial, la verdad.

Como misiones secundarias habrá las locas carreras en avión, barco y coche, con la hilarante novedad de un tipo de carrera en la que conduciremos vehículos bomba que deberemos hacer correr para saltar un momento antes de hacerlo impactar con nuestro objetivo para que reviente en las explosiones más brutales, si cabe todavía, del juego. Otro añadido de agradecer son los saltos, que serán sitios especialmente habilitados para llegar a gran velocidad con un vehículo terrestre y hacer el salto más bestial -acabado en un choque mortal- que se nos ocurra. Todas estas misiones secundarias nos darán mejoras a nuestras habilidades.

Finalmente no quiero olvidarme de comentar lo precioso que se presenta el escenario del juego. La isla Medici, y sus islitas colindantes, son un precioso entorno mediterráneo, que a parte de ser muy grande es muy detallado, colorido y embriagador. Apetece perderse por el y caminar por los campos de amapolas mientras las cigalas cantan, dar una vuelta en coche solo para apreciar los paisajes, o coger un avión y sobrevolarlo, mientras se pone el sol. Son estos momentos de extrema calma entre destrucción y destrucción que hacen un juego redondo donde puedes hacer realmente lo que te apetezca en cada momento.

Just Cause 3
Pero que bonito es Medici

Si hay que decir algo malo del juego, diré que los tiempos de carga son larguísimos, no me esperaba tanto delante del televisor desde “The Last of Us”. Pero supongo que un sandbox tan preciosista y grande lo necesita.

Just Cause 3 es un juego de mundo totalmente abierto que no cae en los errores típicos de estos juegos de rellenar el mapa de absurdidades sin que parezca que está vacío, y que aporta un chorro de adrenalina en forma de destrucción masiva de los escenarios en grandes explosiones en un tono de comedia de acción que te enganchará al mando. La sorpresa de este 2015.

  • 9/10
    Just Cause 3. Análisis - 9/10
9.0/10

Resumen

Just Cause 3 es un juego de mundo totalmente abierto que no cae en los errores típicos de estos juegos de rellenar el mapa de absurdidades sin que parezca que está vacío, y que aporta un chorro de adrenalina en forma de destrucción masiva de los escenarios en grandes explosiones en un tono de comedia de acción que te enganchará al mando. La sorpresa de este 2015.

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