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Esta semana terminé la primera temporada de la serie “House of Cards”, protagonizada por Kevin Spacey y la increible Robin Wright (a la que descubrí viendo “La vida privada de Pippa Lee” y que cada día me gusta mas).

Para poneros en situación, la trama principal no es otra que la de un congresista de los Estados Unidos (Spacey) que quiere conseguir a toda costa llegar a la White House (Casa Blanca si lo preferís), ¿y como lo intenta? Pues “sencillo”, primero teniendo a su lado una mujer que piensa como él y es igual de manipuladora (si no más) (ej. el marido llega tarde a casa, ella sabe que ha estado con otra mujer ¿como reacciona ella? Pues termina de hacerse un café, le pregunta si ha estado con otra, lo que él contesta afirmativamente y a lo que ella responde con una pregunta que deja clara su relación ¿en que nos puede ayudar?) y segundo cobrandose todos y cada uno de los favores que hace, desde la jefa de gabinete del presidente hasta un asistente de seguridad novato.

Pero lo mas interesante es la manera de pensar que tiene Frank (Spacey), lo tiene todo muy atado y el espectador lo sabe, porque el congresista explica directamente y mirando a cámara lo que piensa o lo que va a hacer, llegando a ser hilarantes algunas situaciones por la falsedad y el cinismo que desprenden (como cuando se sorprende al recibir una noticia cuando segundos antes nos había contado que ya lo sabía, y esos momentos son muy grandes)

Esta es una de esas series (que parecere estan de moda) donde los protagonistas son los “malos”, gente que no te querrias encontrar pero la que no importa aprender (al menos yo). Pero ¿y los “buenos”?, si podemos considerar a alguien bueno en esta trama seria a los periodistas pero seria muy ligeramente, ya que una blogger que se acuesta con el primer congresista que pilla para conseguir información y reconocimiento a base de filtraciones no es que sea muy “buena”

En resumen, es una serie donde los protagonistas son malos, manipuladores y controladores, pero con un carisma excepcional y los secundarios son mas o menos buenos (moralmente) y solo estan ahi para entorpecer a nuestros protagonistas (al menos por el momento).

La ficción está producida por David Fincher para Netflix (canal online, tipo wuaki.tv para el que no lo sepa, que esperemos algún día antes del fin del mundo llegue a España) y este viernes estrena la segunda temporada (que llegará a España el día 16).

Recomiendo a todos los que os gusten los thriller politicos que veais House of Cards, os hará ver las cosas de otra manera y si os sucede como a mi, os entrarán ganas de aprender y ser igual de manipuladores que Francis Underwood (Spacey), la primera temporada (y la segunda también) consta de 13 episodios de unos 50 minutos; así que no se a que esperais para verla.

Si no me creeis, ¡ver el trailer!

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